Llega el verano, empieza a hacer calor y mucha gente se pregunta… ¿Cómo debe ser la ropa de cama para dormir fresquito en verano y un truco para poder conciliar el sueño con el calor?

Dormir en verano durante las jornadas de más calor es prácticamente imposible. De hecho, tres de cada cuatro españoles duermen peor en esta época del año, debido a las altas temperaturas y al mayor número de horas de luz.

Conscientes de ello, hemos probado muchos trucos, desde darnos una ducha fría (aunque hay estudios al respecto, que recomiendan una ducha de agua caliente en vez de fría, pero ese es otro tema) hasta encender el humidificador para que refresque el ambiente.

La única opción que hemos desechado es la de mantener el aire acondicionado durante toda la noche, puesto que, además del elevado gasto económico que puede suponer, puede ocasionarnos un catarro estival. ¡Y nadie quiere estar resfriado durante sus vacaciones!

Tres consejos clave para poder dormir en noches de calor sofocante

Sin embargo, y más que a probar un sinfín de trucos, debemos prestar atención a la ropa de cama que tenemos en nuestro dormitorio, ya que ella puede provocarnos una sensación mayor de calor o, al contrario, aliviarnos de las altas temperaturas. Y no nos referimos, como es obvio, a guardar la manta en el armario hasta el invierno que viene, sino que debemos optar por sábanas que estén elaboradas con tejidos más frescos y ligeros.

El satén, la seda y el algodón son algunos de los más adecuados, aunque el precio del segundo hace que, normalmente, nos decantemos por los otros dos. Con el primero sentiremos una sensación refrescante al contacto y las sábanas elaboradas con el último no retienen el aire caliente que desprende el cuerpo, por lo que nos hace estar más frescos. Además, en el mercado podemos encontrar propuestas elaboradas con fibras naturales como el bambú que también nos aportan frescor.

También podemos optar por fundas y edredones más ligeros y hasta por incluir en nuestra cama una ayuda extra que nos ayude a conciliar el sueño hasta con calor. En este último caso, las esterillas de refrigeración son unas grandes aliadas contra el calor nocturno estival. Estas están rellenas de gel que provocan un efecto refrescante al tumbarnos sobre ella.

Los modelos de 90 x 140 centímetros se pueden conseguir por apenas 50 euros y prometen ser la solución para el insomnio por las altas temperaturas este verano.

¿Todavía sigues pasando calor por las noches? ¿Quieres compartir algun truco con nosotros?

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